Estudio de impacto

Analizamos con rigor científico cómo nuestros programas ayudan a los jóvenes a desarrollar las habilidades que necesitan para alcanzar su máximo potencial.

A la vanguardia de la evaluación: El estudio de impacto

Uno de los principales proyectos de innovación impulsados por la Fundación Junior Achievement es el Estudio de impacto que se presenta a continuación, y que ha sido realizado por Ildefonso Méndez, Director del Centro de Estudio en Habilidades no Cognitivas y Evaluación Económica de la Universidad de Murcia, y consultor de la OCDE en materia educativa. Desde el año 2016, y con una perspectiva de mejora continua, la Fundación desarrolla este proyecto con el objetivo de obtener evidencia científica que avale la eficacia de sus programas educativos a corto, medio y largo plazo. Con este estudio se analiza el efecto real que los programas tienen en los jóvenes beneficiarios, así como de la actividad global de la Fundación, tanto de manera anual como longitudinal.

Esta evaluación se centra en la innovadora medición de la mejora que los jóvenes obtienen en sus habilidades no cognitivas tras participar en los programas, todas ellas habilidades esenciales en la consecución de objetivos personales y profesionales de las personas y por tanto determinantes en los resultados educativos y laborales que puedan obtener. Algunos ejemplos de estas habilidades serían la capacidad de sacrificio, la postergación de recompensas y el trabajo duro, así como la perseverancia y el capital cívico. Este impacto positivo en las habilidades no cognitivas de los estudiantes hace que mejoren su autoconfianza, su motivación y esfuerzo y, por tanto, su rendimiento y conducta.

Este estudio avala que todos los programas de la Fundación trabajan estas habilidades y obtienen resultados positivos en aspectos tan importantes como el absentismo escolar, el rendimiento académico, el espíritu emprendedor, la iniciativa personal y el acceso de los jóvenes al mercado laboral.

En definitiva, esta evaluación anual y longitudinal permite a la Fundación revisar y diseñar programas educativos de alto impacto que mejoren las habilidades no cognitivas de los niños y jóvenes, realizando de este modo una mejora y actualización continua de los contenidos.

Resultados del estudio impacto de la Fundación Junior Achievement 2025-2026

65 %

POSTERGACIÓN DE
RECOMPENSAS

Mejora la capacidad para aplazar una recompensa​.

53%

ESPÍRITU
EMPRENDEDOR

Incrementan las expectativas de autoempleo.

47%

PERSEVERANCIA

Incrementa la perseverancia ante tareas que carecen ​
de motivación intrínseca​.

46%

CAPITAL
CÍVICO

Reduce los comportamientos contrarios al interés colectivo​.

43%

MENTALIDAD
EN DESARROLLO

Creencia de que con esfuerzo se pueden conseguir buenos resultados​.

30 %

AUSENCIAS
INJUSTIFICADAS

Disminuyen las ausencias injustificadas a clase​

Accede al contenido del Informe completo aquí

Principales conclusiones del estudio de impacto de la Fundación Junior Achievement

Los programas de Junior Achievement tienen rentabilidad social

La evidencia científica sugiere que los programas educativos, gracias al trabajo en habilidades no cognitivas, mejoran sus perspectivas de empleo y promueven su bienestar personal presente y futuro.

Los programas de Junior Achievement cambian comportamientos

Los programas educativos Junior Achievement no solo modifican la identificación con las preferencias declaradas por los estudiantes, sino que influyen positivamente en sus preferencias reveladas, es decir, en su comportamiento. Esto genera cambios profundos en su conducta, por ejemplo, reduciendo las ausencias injustificadas a clase o mejorando su rendimiento en matemáticas, ciencias o lengua.

Los programas de Junior Achievement cambian mentalidades

Los programas educativos logran mejorar la mentalidad en crecimiento de los estudiantes, fomentando en ellos la identificación con la idea de que es el esfuerzo, y no la capacidad intelectual innata, el que determina los resultados que se obtienen en la vida.

Los programas de Junior Achievement ayudan a reducir la desigualdad social

Los programas educativos tienen normalmente un mayor impacto entre jóvenes que provienen de hogares menos favorecidos económicamente, apoyando a reducir la brecha de igualdad de oportunidades entre los jóvenes de diferentes entornos.