Madrid, 1 de octubre de 2026. Gestionar una nómina, entender una hipoteca, planificar estudios superiores, evitar fraudes digitales, valorar un préstamo o decidir cómo ahorrar para alcanzar un objetivo. Los jóvenes de hoy se enfrentan a decisiones económicas cada vez más complejas y, sin embargo, muchos llegan a la vida adulta sin la preparación necesaria para afrontarlas.
Por eso, con motivo del Día de la Educación Financiera, Fundación Junior Achievement quiere incidir en que la educación financiera ha dejado de ser una competencia opcional para convertirse en una herramienta esencial que permite a los jóvenes tomar decisiones informadas, desarrollar su autonomía y afrontar con confianza los retos económicos y profesionales de su futuro.
Según recoge el Plan de Educación Financiera 2024, el 15% de los estudiantes españoles de 15 años no alcanza el nivel básico de competencia financiera, lo que significa que miles de jóvenes afrontarán decisiones relacionadas con el ahorro, el crédito, el riesgo o la inversión sin contar con los conocimientos necesarios para hacerlo con seguridad.
Los resultados del último Informe PISA muestran, además, una estrecha relación entre las competencias financieras y habilidades fundamentales como la comprensión lectora, el razonamiento matemático o el pensamiento crítico. Comprender una hipoteca, comparar productos financieros, interpretar un contrato o analizar una inversión requiere precisamente este conjunto de capacidades.
Ante este desafío, Junior Achievement España lleva 25 años trabajando para acercar la educación financiera a las aulas mediante experiencias prácticas, aprendizaje basado en la acción y la participación de profesionales voluntarios procedentes del sector financiero, asegurador y empresarial.
Durante este periodo, la organización ha desarrollado 5.201 programas de educación financiera, ha formado a 119.383 jóvenes, ha movilizado a 8.519 profesionales voluntarios y ha impartido más de 335.800 horas de formación en centros educativos de toda España. Solo en el curso 2025-2026, esta labor permitió llegar a 18.002 estudiantes a través de 793 programas educativos desarrollados con el apoyo de 882 profesionales voluntarios.
Aprender a tomar decisiones antes de tener que tomarlas
La educación financiera no consiste solo en enseñar conceptos económicos. Su verdadero valor reside en ayudar a los jóvenes a desarrollar hábitos, actitudes y capacidades que les acompañarán durante toda la vida. Desde la elaboración de un presupuesto hasta la comprensión del riesgo, pasando por la planificación de objetivos a largo plazo o el consumo responsable, los estudiantes aprenden a comprender cómo sus decisiones presentes condicionan sus oportunidades futuras.
"Si queremos ciudadanos capaces de ahorrar, planificar, comprender el riesgo o tomar decisiones económicas responsables, debemos empezar mucho antes de que tengan que enfrentarse a esas decisiones en la vida real. La educación financiera es, ante todo, educación para la autonomía", destaca Lucía de Zavala, directora general de Fundación Junior Achievement.
Tres programas para preparar a los jóvenes para su futuro
Entre las principales iniciativas impulsadas por la organización destaca Tus Finanzas, Tu Futuro, un programa desarrollado junto a la Asociación Española de Banca y sus entidades asociadas. Desde su lanzamiento, el programa ha beneficiado a 90.972 estudiantes, con la participación de 6.829 voluntarios y más de 272.900 horas de formación impartidas. Solo en el curso 2025-2026, el programa llegó a 10.266 estudiantes, con la participación de 605 profesionales voluntarios.
La comprensión del riesgo constituye otro de los grandes retos de la educación financiera. Para ello, junto a UNESPA, Junior Achievement desarrolla El Riesgo y Yo, una iniciativa que ha permitido a 22.345 jóvenes comprender conceptos relacionados con la prevención, la protección financiera y la gestión responsable del riesgo de la mano de 1.292 voluntarios. Durante el curso 2025-2026, participaron 5.215 estudiantes, una cifra que convierte esta edición en la de mayor alcance de la historia del programa, gracias a la colaboración de 198 voluntarios.
A estas iniciativas se suma Rumbo a tus Sueños, desarrollado con INVERCO, que conecta la educación financiera con la construcción de proyectos de vida. A través de la definición de objetivos, la planificación financiera y el ahorro a largo plazo, y con el apoyo de 398 voluntarios el programa ha llegado a 6.066 jóvenes desde su creación. Solo durante el curso 2025-2026, 2.521 estudiantes participaron en el programa.
Mucho más que conocimientos financieros
La educación financiera no se limita a la adquisición de conceptos relacionados con el dinero. También contribuye a desarrollar capacidades estrechamente vinculadas con la autonomía personal, la planificación del futuro y la toma de decisiones responsables.
Los resultados del Estudio de Impacto 2025-2026 de Junior Achievement muestran que los participantes incrementan en un 65% su capacidad para posponer recompensas inmediatas, una competencia clave para fomentar hábitos de ahorro y planificación a largo plazo. Además, aumenta en un 49% la probabilidad de querer cursar estudios universitarios y en un 53% la de plantearse trabajar por cuenta propia, indicadores estrechamente relacionados con la capacidad de fijar objetivos y construir proyectos de futuro. Los resultados también reflejan mejoras en perseverancia, rendimiento académico y responsabilidad individual, competencias fundamentales para desenvolverse con éxito en entornos económicos cada vez más complejos.
Educación financiera para una sociedad más preparada
Estos datos reflejan una realidad cada vez más evidente: la educación financiera ya no puede entenderse únicamente como el aprendizaje de conceptos económicos sino que se ha convertido en una herramienta fundamental para desarrollar autonomía, pensamiento crítico y capacidad de planificación.
Formar jóvenes capaces de comprender el valor del ahorro, gestionar riesgos, analizar información económica y planificar su futuro contribuye a construir una ciudadanía más preparada, resiliente y capaz de desenvolverse con éxito en una economía cada vez más compleja.
Porque la educación financiera ya no consiste únicamente en enseñar a gestionar el dinero. Consiste en ayudar a los jóvenes a tomar mejores decisiones sobre su educación, su trabajo, su bienestar y su futuro.

