1 de octubre de 2026. Gestionar una cuenta bancaria, elaborar un presupuesto, realizar compras online, utilizar medios de pago digitales o planificar gastos son decisiones que los jóvenes tendrán que afrontar mucho antes de incorporarse plenamente al mercado laboral. Sin embargo, pocas veces cuentan con la oportunidad de aprender estas cuestiones de forma práctica dentro del aula.
En un contexto en el que, según recoge el Plan de Educación Financiera 2024, uno de cada siete estudiantes españoles no alcanza el nivel básico de competencia financiera, resulta cada vez más importante acercar a los jóvenes conocimientos y herramientas que les ayuden a desenvolverse con autonomía y confianza en su vida cotidiana.
Precisamente con este objetivo nació Tus Finanzas, Tu Futuro, una iniciativa impulsada por la Asociación Española de Banca y desarrollada junto a Junior Achievement España para acercar la educación financiera a estudiantes de Educación Secundaria mediante experiencias prácticas impartidas por profesionales del sector financiero.
A través de situaciones cercanas a su realidad, los estudiantes reflexionan sobre la importancia del ahorro, aprenden a elaborar presupuestos, analizan hábitos de consumo y desarrollan criterios para tomar decisiones económicas responsables. Más allá de los conceptos financieros, el programa les ayuda a comprender cómo las decisiones que toman hoy pueden influir en sus oportunidades futuras.
Desde su puesta en marcha en 2014, el programa ha llegado a más de 90.000 estudiantes de toda España. Solo durante el curso 2025-2026 participaron 8.158 alumnos de 200 centros educativos, gracias a la implicación de 20 entidades financieras, 607 acciones de voluntariado en 96 localidades y 37 provincias.
Los resultados muestran que la educación financiera tiene un impacto que va mucho más allá del aprendizaje de conceptos económicos. La participación en el programa incrementa en un 65% la capacidad de posponer recompensas inmediatas, aumenta en un 56% las expectativas de cursar estudios superiores y mejora en un 48% la mentalidad de crecimiento de los participantes.
Estos datos tienen reflejo en las opiniones de quienes participan en el programa. Como destaca un docente, “el programa permite a los alumnos tomar conciencia sobre los ingresos y los gastos familiares y el hecho de tener siempre un presupuesto equilibrado”. Y los propios estudiantes también subrayan su utilidad práctica: “He aprendido a manejar mejor mi dinero y no gastar todo por impulso”.
En una realidad económica cada vez más compleja, enseñar a los jóvenes a gestionar su dinero significa también ayudarles a tomar mejores decisiones sobre su educación, su consumo, sus oportunidades y su futuro. Porque la educación financiera no consiste solamente en aprender finanzas. Consiste en aprender a decidir.

